Cuando aún no se han apagado los ecos del reciente caso “Viandas” en pleno centro de Sevilla ,a no menos de quince metros de allí, nos encontramos un edificio cargado de historia donde en el último año se han desencadenado una serie de acontecimientos que evocan los recuerdos de los más rancios y recordados casos fantasmales de la historia paranormal de nuestro país.
En la C/ Laraña se encuentra hoy la sede la Facultad de Bellas Artes perteneciente a la Universidad de Sevilla, enclavada junto a la Iglesia de El Valle y compartiendo el espacio que antaño ocupó la Compañía de Jesús en Sevilla. Lugar de sumo interés tanto histórico como artístico plagado de rincones nostálgicos para los habitantes de esta ciudad. Lugares como el famoso Panteón de Sevillanos Ilustres donde descansan los restos de Ponce de León , Gustavo Adolfo Bécquer, “Fernán Caballero” y otros sevillanos que se ganaron su descanso en tan ilustre lugar.
Entrada al panteón de Sevillanos ilustres.
Mª. del Carmen Abad Fernández pertenece al servicio de limpieza de la Facultad desde hace ocho años y durante gran parte de ellos ha trabajado de noche en la misma, ella nos relataba diferentes experiencias sucedidas ,entre ellas destaca de como en Bellas Artes entró un modelo llamado Santiago, tras estar durante bastante tiempo desarrollando esta actividad pasó a ser parte del personal de mantenimiento. Una noche, tras acabar su trabajo se marchó a casa muriendo en extrañas circunstancias aunque atribuibles a un ataque cardiaco. Aquella misma noche, en aquel preciso momento del óbito de Santiago las plantas y yedras que poblaban la Facultad aparecieron misteriosamente arrancadas, arrancadas todas nadie sabe por qué ni por quién... En aquel preciso momento, Carmen Abad y Ana Abad se disponían a guardar todo el material de limpieza...entonces, a las 3:45 h. de la mañana se comenzaron a oír extraños ruidos en la Universidad, según nos relataba Carmen era : “como si alguien estuviera emparedado y estuviera pidiendo que lo sacaran”, los ruidos eran secos y se oían por todo el sótano, “eran ruidos de ultratumba”, el marido de Ana Abad también trabaja en la Facultad y se encontraba en el tercer sótano pero él no escuchó nada...era un sonido selectivo que parecía llamar a estas dos amigas y compañeras desde el otro lado... Asustadas subieron a toda prisa a la planta baja de la Facultad y se encontraron con que los dispositivos eléctricos actuaban “independientemente”...las luces “se encendían y apagaban solas, como si alguien jugara con los interruptores pero los interruptores estaban junto a mi y allí no había absolutamente nada ni nadie...,fue escalofriante”. Buscaron al vigilante de seguridad y éste tomó a sorna lo que las asustadas limpiadoras y compañeras les relataba, él no había escuchado nada y creía que todo era una tomadura de pelo. Al día siguiente el vigilante estaba en la puerta esperando a las limpiadoras, eran las 22:00 h. y Juan L. G., pálido, les relataba: “desde que os fuisteis a las 4:00 h. los ruidos me estuvieron siguiendo por toda la Facultad... Ruidos, pasos , siseos...fue terrible, pasé muchísimo miedo... los ruidos se oían desde conserjería...fue terrible”.
Pasillo interior del panteón Sevillano.
En opinión de todo el personal de limpieza y seguridad de la Facultad allí hay “algo” aunque no sepan bien que es... Creen que allí mora desde hace cinco años el espectro de su compañero Santiago, en la facultad siempre han sucedido extraños hechos pero desde que murió Santiago esos mismos acontecimientos se han recrudecido e incrementado. Se da la curiosa circunstancia que este fallecido empleado disponía de un cuarto en la Facultad –actualmente almacén de limpieza- repleto de imágenes de vírgenes y santos muy desproporcionado incluso para un devoto, todo ello aderezado de innumerables velas que quemaban su cera...Tras morir Santiago ,a los pocos días y forzando la cerradura (ya que sólo él tenía esas llaves), lograron entrar en aquella habitación...el panorama fue desolador: todas las imágenes habían sido tiradas por los suelos y cometido todo tipo de improperios...habían profanado aquel “santuario” pero nadie había podido entrar allí ya que nadie tenía aquellas llaves... “algo” profanó el “santuario” de Santiago...
Alguien o algo entró al panetón sin llaves, algo totalmente imposible.
A partir de la muerte de este empleado se comenzaron a sentir pasos por los solitarios y sombríos pasillos de la Facultad, puertas que se abrían y cerraban sin que nadie lo provocara, picaportes de puertas que se mueven solos sin que nadie existiera al otro lado de las mismas... todo un sin fin de experiencias aterradoras que vivieron y viven los afectados por este incómodo visitante de tan emblemático lugar.
Los hechos se recrudecen y comienzan a aparecer y desaparecer objetos del personal, a sentirse seguidos y acosados e incluso a ser llamados por una voz de la nada, susurrante, por sus nombres, reclamando su atención... pero sin que nadie articulara palabra... ¿Qué o quién los llama? Todos creen reconocer en esa misteriosa voz que los llama a la voz de ultratumba de Santiago... llamando desde el otro lado de la vida...
Jefe de Seguridad y conserje revisaron concienzudamente las instalaciones y visitaron la carpintería por si alguna máquina no funcionaba bien y comenzaba a provocar los sonidos pero ninguna explicación fue satisfactoria y pudieron sentir en más de una ocasión los misteriosos sonidos de procedencia desconocida.
Macarena Abad Fernández atesora otra nueva experiencia ya que limpiando en la planta baja y en la primera planta ha podido sentir el “andar” invisible de unos zapatos “como de mujer” paseando por el claustro columnado de la Facultad y las salas de estudiantes, pisadas femeninas que parecen ascender de una de las zonas de mayor respeto y terror de todo el conjunto académico: el Panteón de Sevillanos Ilustres. No es la única experiencia de Macarena que en otras plantas ha podido ver ,en la soledad de la noche, unas extrañas sombras que entran y salen de las aulas y que provienen de la nada... Reclamados los vigilantes de seguridad han podido comprobar la soledad de las mismas y la desconocida procedencia de las sombras.
Luis F. P. siempre se tomaba los relatos de sus compañeros a broma, una broma extendida que creía tener la finalidad de tomarle le pelo, de asustarlo , hasta que una noche lo vieron en su catre descansar inquieto, se movía, gruñía...era un comportamiento anormal, cuando pudo incorporarse estaba pálido, todos sus compañeros acudieron a él para auxiliarlo y relató su experiencia instantes después de ocurrirle: “ estaba tratando de conciliar el sueño ,os estaba escuchando y no podía dormir, de repente una sombra se acercó a mi y me dijo “¿ahora no te ríes? ¿ahora no te ríes?” .No sabía de donde venía esa voz, la provocaba aquella sombra surgida de la nada, entonces traté de incorporarme, de alertaos ,pero la sombra extendió algo que me presionó la garganta y me dijo : “ríete ahora anda, ríete ahora”...y en cuanto que me ha soltado me he reincorporado...” Desde entonces Luis no ha vuelto a bromear al respecto y toma muy en serio las vivencias de sus compañeros que dan fe que este estaba despierto y que algo extraño le estaba sucediendo.
Manolo P. D. cierta noche bromeaba sobre las cenizas de uno de los famosos moradores del Panteón de Sevillanos Ilustres, todas las noches gastaba bromas y se reía de sus compañeros hasta que cierta madrugada vio algo por el claustro...no lo tomó en cuenta pero a continuación sintió pisadas de mujer y una mano sombría y translúcida lo tomó del hombro :” la estaba viendo perfectamente...me dejó helado pero al volverme allí no había nadie... fue tremendo, no volví a reírme más de la escritora”.
Mª. José R. trabajada en la Facultad, en limpieza y también tuvo unas extrañas experiencias, cuando visitaba las estancias inferiores –los sótanos- narraba a sus compañeras como había zonas por las que se sentía acompañada y le sorprendían tremendos descensos de temperaturas...lo más sorprendente le sucedió una noche en la que vio surgir de la nada una pelota o esfera rodar por el pasillo y volver atrás... “ era como la pelota de un niño”, Mª. del Carmen Abad fue testigo directo de aquel suceso impactante. Pero ¿de donde surgió?.
Manuel Molero Rodríguez estaba terminando de limpiar la pileta cuando sintió un ruido...una extraña presencia...siguió su trabajo pero de repente observó como la ventana se cerraba sola y el pomo giraba asegurando la ventana... “eso me dejo boquiabierto, desde entonces no voy solo a determinados lugares, aquella noche regresé pálido y con la tensión dando saltos”.
Ana Abad también ha sido testigo del abrir y cerrar de puertas de las aulas, al unísono... “me puse muy nerviosa y comencé a gritar...entonces acudieron todos mis compañeros y el personal de seguridad pero al revisar las puertas todas estaban cerradas bajo llave... absolutamente cerradas”. Otra noche “al acabar la jornada fui al servicio que tenemos las limpiadoras y sentí en el interior como un lamento, un lloro...era muy claro y evidente, se escuchaba de donde provenía el sonido, al entrar con una compañero vimos que no había nadie... fue algo impresionante”. No menos impresionante fue la experiencia vivida la semana pasada de Octubre cuando estando con Carmen Abad (son familia) en la primera planta y limpiando un ordenador sintió una voz de la nada que le decía: “¿te ayudo a levantarlo?” . Carmen creyó que eran imaginaciones suyas pero Ana le replicó :” ¿con quién hablas Carmen? ¿Quién te ha dicho “te ayudo a levantarlo”? “ Y mientras veían una extraña luminosidad en la estancia...
En el recinto estuvo trabajando un guardia de seguridad que venía el no menos encantado lugar del Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla, hoy sede del Parlamento Andaluz, gaditano él había vivido otras experiencias duras en el citado edificio con el espectro de la famosa aparición de Sor Úrsula, se creía curado de espantos hasta que una noche vio algo salir del Panteón de Sevillanos Ilustres, algo que caminaba hacia él y que al llegar a su altura le sopló...la impresión fue tal que salió en busca de la compañía y protección de sus compañeros en las plantas sótanos.
Antonio, el conserje, es quizás la persona más escéptica de estos hechos pero reconoce las veracidad de los relatos de sus compañeros e incluso comenta abiertamente haber escuchado los extraños sonidos que han aterrado sus compañeros en las instalaciones.
Las pintadas vuelven a aparecer una y otra vez, ¿gamberrada o fenómeno paranormal?.
En cierta ocasión dos vigilantes de seguridad se vieron asaltados por una luz que se les cruzó y les cegó: “sintieron unos pasos y seguidamente la luz les deslumbró. Ambos se quedaron petrificados y todos los creímos, doy fe de que su relato es verdadero por que uno de ellos es mi marido” relataba Carmen Abad.
Nati González nos comentaba como una noche reciente mientras cenaba sintió tras de si una presencia...estaba sentada en las escaleras del pasillo de aulas y :”comenzaron a oírse como si por las taquillas alguien invisible pasara unas llaves o algo metálico invisible...lo más espeluznante fue cuando sentí las que estaban frente a mi sin que nadie hubiera allí excepto yo...”
El Sr. Millán, Decano de la Facultad de Bellas Artes perteneciente a la Universidad de Sevilla, no refrenda todos los testimonios de estos empleados a la vez que avala la solvencia y trabajo de todos ellos. Él también es partícipe de estas vivencias y experiencias de estos humildes trabajadores, que acudieron a él a contarle lo que día tras día les acontence en un lugar en el que sólo pretenden trabajar con tranquilidad y en paz.
Actualmente nadie se queda por la noche en la Facultad...nadie quiere trabajar de noche solo aunque se argumenten todo tipo de razones para enmascarar esta silenciada verdad.
Como declaración conjunta del personal de la Facultad de Bellas Artes valdría una frase que resumiría el espíritu que impera entre ellos: “ Creemos que igual que hay un Dios arriba aquí en la Universidad hay “algo” entre nosotros...”
¿Qué sucede u origina estos sucesos en la Facultad?
No son los únicos sucesos extraños que ocurren en la Facultad, así existe una pintada en el primer sótano que en perfecto graffiti rojo reza: “Nuestros sueños de hoy son vuestras pesadillas de mañana”. Esta curiosa y siniestra pintada es borrada pero inevitablemente surge con nuevos bríos a la mañana siguiente aunque no haya clases o no haya alumnos en la Facultad que puedan gastar esta broma...¿Pintada paranormal, mensaje de otro mundo o fechoría estudiantil? Para el personal es un hecho que les inquieta.
Otra circunstancia ,cuando menos, curiosa ,son las pisadas existentes en el techo del sótano de conserjería, sótano en el que se han oído extraño ruidos y en el que un día aparecieron una extrañas pisadas en el techo, pisadas que lejos de penetrar en el techo como si alguien hubiera andado invisible e invertidamente por él ...salen del mismo, como si se aproximaran al ojeador...¿Cómo? ¿De qué forma? Más extraño aún es que aparezcan nuevas y desaparezcan como si realmente alguien las provocara...
La Facultad se asienta hoy en día en lo que antiguamente, en épocas pretéritas, fue el Palacio y sede de la Compañía de Jesús en Sevilla, incluso la misma calle se llamaba como “De la Compañía”. En él hubo enterramientos de hermanos fallecidos cuyas tumbas nadie acierta a ubicar en un edificio hoy remozado y desconocido de aquel de antaño que acogiera a los hermanos jesuitas. ¿Dónde están esos restos? Nadie los sabe ubicar con exactitud pero aún siguen allí esperando ,tal vez, ser reubicados por alguien. Aunque, tal vez ,jamás aparezcan igual que los restos de 19000 sevillanos que consumaron sus vidas entre las llamas inquisitoriales, merced a que el casco histórico de Sevilla fue escenario de los desmanes de una Inquisición que tenía uno de sus ámbitos de actuación en esta zona.
Ruidos, voces, golpes y apariciones se han convertido en habituales para nuestros protagonistas.
Parte de los acontecimientos de la Facultad de Bellas Artes parecen estar provocados por el antiguo trabajador fallecido, por Santiago, restos emocionales o sentimentales, hechos sin decir o sin hacer que le han hecho morar por el edificio ayudando o incordiando a sus amigos desde el otro lado...
Sin embargo aún queda por desvelar de quién es el fantasma que determinadas noches al mes decide salir de su lujosa tumba de mármol en el Panteón de Sevillanos Ilustres para pasear su lóbrega y translúcida figura por el claustro de la Facultad... Curiosamente los empleados de seguridad y limpieza le llaman “La Cesi” y no se refieren a otro que a “Fernán Caballero”, ilustre escritor que realmente enmascaraba tras su masculino nombre a Cecilia Böhl de Faber (1796-1877), autora costumbrista enterrada en suelo sevillano cuyo fantasma gusta , a decir de la leyenda y los testigos, salir a pasear por su tierra.
Son numerosos los trabajadores testigos de los fenómenos extraños.
No serán las últimas sorpresas que nos deparará la Facultad de Bellas Artes de Sevilla cuyos acontecimientos paranormales siguen ocurriendo en estos momentos y cuyas experiencias siguen viviendo sus ya cansados trabajadores... Muertes extrañas, extraños ruidos, Inquisición, fantasmas con historia e historias anónimas en una zona de Sevilla de rancio sevillanismo y rancios fantasmas que se empeñan que hoy, en los albores del 2003, no los olvidemos y escuchamos su condolente mensaje postrero...
El enigma continúa...
MISTERIOS, V/S
Trataremos, entre todos, de divulgar y compartir los misterios y rarezas que nos encontramos los vigilantes de seguridad, en los diferentes lugares, donde prestamos servicios, desde la honradez y la objetividad, intentaremos darle la explicación mas sensata y lógica que encontremos, y así compartiremos con todo el que quiera nuestras experiencias.
(Todo lo aquí recopilado son hechos vividos por compañeros vigilantes de seguridad)
domingo, 18 de septiembre de 2011
Fantasmas en el objetivo
A mí, las primeras veces que me pasaron cosas, estuve por pedir la cuenta y no volver, pero por vergüenza aguanté”, afirmaba el vigilante de seguridad, Francisco Pérez. “Cuando cerraba las puertas del antiguo Hospital de Santiago, apagaba las luces de la exposición, me sentaba en mi mesa y me ponía la tele o la radio pensaba de todo pero me daba exactamente igual. Me decía: que sea lo que Dios quiera. Me daba igual todo y eso que hubo varios vigilantes que pidieron la cuenta y se fueron. Yo duré más porque le eché narices y me decía: yo no me voy de aquí. Era mi pan”.
No fue fácil convencerle pero finalmente, con estas palabras, comenzó Francisco Pérez a explicar a ENIGMAS cómo fueron para él las madrugadas de vigilancia en el Centro Cultural y Palacio de Congresos de la localidad jienense de Úbeda.
Sus jornadas de trabajo se convertían en un infierno, en una pesadilla que se prolongó durante cinco meses y que hasta la fecha no había compartido con nadie salvo con su mujer y compañeros de servicio por el miedo al qué dirán, y por el silencio impuesto por los responsables de la empresa de seguridad. Y es que allí –en el antaño Hospital de Santiago, construido en el siglo XVI bajo mandato del obispo de Diego de Cobos, antiguo convento y camposanto religioso así como hospital de sangre durante la Guerra Civil–, todos sus trabajadores se habían enfrentado a aterradores fenómenos de los que Francisco Pérez tuvo conocimiento nada más incorporarse.
“Cuando llegué a trabajar me comentaron que pasaban cosas raras. A los conserjes les habían pasado cosas. Los vigilantes habían visto cosas. Las cortinas se movían solas, se escuchaban pasos, se encendían y apagaban las luces… Y una de las primeras noches que estuve allí, al final del pasillo que da a la sala de exposiciones, pude ver algo que no se me va a olvidar nunca. Pude ver dos sombras cruzando el pasillo. Me asusté”.
Desde diciembre de 2007 a abril de 2008, Francisco Pérez –junto a compañeros como Sara Barranco– vivió experiencias desconcertantes en el majestuoso inmueble, considerado El Escorial andaluz: “Escuchábamos sonidos inexplicables Recuerdo que una madrugada escuché como si se cayeran un montón de libros contra el suelo de madera. Me quedé parado, me acerqué a la sala y no había nada. En otra ocasión, se fue la luz a la cinco de la madrugada. Cogí la linterna y encendí los interruptores para que volviera. Se iba la luz a menudo y ningún técnico podía explicar por qué. No había ningún fallo. Cuando regresé, dejé la linterna sobre la mesa, empecé a hacer el parte y la linterna comenzó a moverse sola, de un lado a otro. Parecía que alguien la moviera. Aunque lo peor fue el día que, estando sentado en mi mesa, del pico de mi chaqueta empezaron a tirar hacia arriba. Era como si una mano invisible tirara de la chaqueta muy fuerte”.
No fue fácil convencerle pero finalmente, con estas palabras, comenzó Francisco Pérez a explicar a ENIGMAS cómo fueron para él las madrugadas de vigilancia en el Centro Cultural y Palacio de Congresos de la localidad jienense de Úbeda.
Sus jornadas de trabajo se convertían en un infierno, en una pesadilla que se prolongó durante cinco meses y que hasta la fecha no había compartido con nadie salvo con su mujer y compañeros de servicio por el miedo al qué dirán, y por el silencio impuesto por los responsables de la empresa de seguridad. Y es que allí –en el antaño Hospital de Santiago, construido en el siglo XVI bajo mandato del obispo de Diego de Cobos, antiguo convento y camposanto religioso así como hospital de sangre durante la Guerra Civil–, todos sus trabajadores se habían enfrentado a aterradores fenómenos de los que Francisco Pérez tuvo conocimiento nada más incorporarse.
“Cuando llegué a trabajar me comentaron que pasaban cosas raras. A los conserjes les habían pasado cosas. Los vigilantes habían visto cosas. Las cortinas se movían solas, se escuchaban pasos, se encendían y apagaban las luces… Y una de las primeras noches que estuve allí, al final del pasillo que da a la sala de exposiciones, pude ver algo que no se me va a olvidar nunca. Pude ver dos sombras cruzando el pasillo. Me asusté”.
Desde diciembre de 2007 a abril de 2008, Francisco Pérez –junto a compañeros como Sara Barranco– vivió experiencias desconcertantes en el majestuoso inmueble, considerado El Escorial andaluz: “Escuchábamos sonidos inexplicables Recuerdo que una madrugada escuché como si se cayeran un montón de libros contra el suelo de madera. Me quedé parado, me acerqué a la sala y no había nada. En otra ocasión, se fue la luz a la cinco de la madrugada. Cogí la linterna y encendí los interruptores para que volviera. Se iba la luz a menudo y ningún técnico podía explicar por qué. No había ningún fallo. Cuando regresé, dejé la linterna sobre la mesa, empecé a hacer el parte y la linterna comenzó a moverse sola, de un lado a otro. Parecía que alguien la moviera. Aunque lo peor fue el día que, estando sentado en mi mesa, del pico de mi chaqueta empezaron a tirar hacia arriba. Era como si una mano invisible tirara de la chaqueta muy fuerte”.
El fantasma de la biblioteca Willard
En el Estado de Indiana se encuentra la población de Evansville, famosa en el mundo por el fantasma que habita su biblioteca.
Cuenta la leyenda que Willard Carpenter, un excéntrico filántropo quiso pasar a la historia por su generosidad, y fundó una Universidad para educar a personas pobres, sin embargo los gestores de su donación decidieron construir una biblioteca.
En 1937 se produjo la primera aparición del fantasma que habita la biblioteca, un vigilante bajó a las calderas con el fin de aumentar la cantidad de carbón cuando se le apareció la figura de una mujer transparente, que flotaba en el aire y tenía un ligero resplandor. La mujer iba vestida con ropas grises como las usadas en 1800. Desde entonces muchos vigilantes, empleados y usuarios de la biblioteca han visto a la Dama de Gris, como es llamada la mujer.
Numerosos investigadores se han desplazado a Evansville para observar el caso y esclarecer la historia, muchas son las explicaciones que se dan a la existencia del fantasma, desde que la biblioteca está construida sobre un cementerio y la tumba fue profanada, hasta que es la mismísima hija de Willard Carpenter que desea que todos los bienes de su padre sean devueltos a la familia Carpenter, pasando por suicidios y asesinatos en la biblioteca. Los investigadores han colocado cámaras para captar imágenes del fantasma, y estas cámaras están visibles en la web... ¿Quieres buscar a la Dama de Gris?
Cuenta la leyenda que Willard Carpenter, un excéntrico filántropo quiso pasar a la historia por su generosidad, y fundó una Universidad para educar a personas pobres, sin embargo los gestores de su donación decidieron construir una biblioteca.
En 1937 se produjo la primera aparición del fantasma que habita la biblioteca, un vigilante bajó a las calderas con el fin de aumentar la cantidad de carbón cuando se le apareció la figura de una mujer transparente, que flotaba en el aire y tenía un ligero resplandor. La mujer iba vestida con ropas grises como las usadas en 1800. Desde entonces muchos vigilantes, empleados y usuarios de la biblioteca han visto a la Dama de Gris, como es llamada la mujer.
Numerosos investigadores se han desplazado a Evansville para observar el caso y esclarecer la historia, muchas son las explicaciones que se dan a la existencia del fantasma, desde que la biblioteca está construida sobre un cementerio y la tumba fue profanada, hasta que es la mismísima hija de Willard Carpenter que desea que todos los bienes de su padre sean devueltos a la familia Carpenter, pasando por suicidios y asesinatos en la biblioteca. Los investigadores han colocado cámaras para captar imágenes del fantasma, y estas cámaras están visibles en la web... ¿Quieres buscar a la Dama de Gris?
viernes, 26 de agosto de 2011
Fenómenos paranormales en el cementerio de San José (Cádiz)
Datos históricos y recientes del cementerio de San José.
En el año 1.787 se aprueba un decreto real por parte de Carlos III que prohibe de forma tajante los enterramientos en zonas urbanas e Iglesias, por consiguiente en el año 1.800 se comienza a construir fuera de las murallas de Cádiz el cementerio San José, siendo el arquitecto encargado del proyecto Don Torcuato José Benjumeda.
Ese mismo año, concretamente en Agosto, la capital gaditana sufre una epidemia de fiebre amarilla que precipita la inauguración del cementerio.
Vista del cementerio.
En el año 1.900 se amplia el recinto por falta de capacidad y en 1.947 Cádiz sufre una de sus historias más negras cuando un polvorín con armamento antisubamarino explota en extrañas circunstancias y mata a 152 persona e hiere a más de 5.000. Todos los muertos fueron enterrados en la parte nueva del cementerio, creando una aglomeración importante debido a la cantidad de cadáveres que llegaron en cuestión de horas.
El cementerio tuvo varias ampliaciones y reformas desde 1.947 hasta 1.992 fecha en la que dejaron de enterrarse personas por falta de espacio y comienza de forma puntual el traslado de restos humanos por parte de los familiares al cementerio de Chiclana.
En 1.997 el ayuntamiento firma un acuerdo con la Mancomunada y con la empresa Cemabasa que se encargaría del cementerio de San José y de agilizar el traslado de los restos óseos a la Mancomunada de Chiclana.
En el año 1.999 trasladan 3.816 unidades al cementerio de Chiclana, algo más de un 10% de los restos humanos, actualmente en el traslado se habla de cifras que superan el 90%. A medida que quedaban vacías las paredes con nichos las iban derrumbando, lo que a dado un aspecto al cementerio un tanto insólito.
La empresa Cemabasa está construyendo en la Mancomunada de Chiclana una pirámide conmemorativa del cementerio de San José, en la cúspide irá un Ángel de 3 metros de altura fundido en bronce y en el interior de la pirámide inscribirán más de 250.000 nombres de vecinos gaditanos que fueron enterrados en el cementerio de San José durante los dos siglos que estuvo activo.
El cementerio de San José debería haber cerrado sus puertas a finales del año 2.005 pero debido a la construcción de la pirámide conmemorativa que están construyendo en el cementerio de Chiclana el cierre se efectuará en este año 2.007, de echo la mayoría de restos se encuentran ya en Chiclana, muchos familiares de forma voluntaria fueron trasladando los restos de sus seres queridos a otros cementerios, la mayoría de los que permanecen aun en San José son restos del siglo XIX y que no se han localizado a sus familiares.
En la actualidad si entramos por la puerta del cementerio podemos leer un cartel que prohibe la entrada al lugar los días de viento o después de tormentas o fuertes lluvias, esto se debe al riesgo de derrumbamiento que existe por el estado ruinoso de algunas zonas del cementerio, siendo esta una de las causas por las cuales decidieron el traslado de los restos a otros cementerios en el año 1.999.
El lugar donde está actualmente el cementerio San José se convertirá en el parque del descanso, una zona verde pública para el disfrute del ciudadano que conservará la Capilla, en memoria de aquellos que recibieron allí el descanso eterno por parte del Sacerdote.
Rumores de extrañas presencias en el cementerio.
En el mes de Septiembre del pasado año 2006, me llamaron por teléfono para informarme que en el cementerio de San José, ubicado en la capital gaditana se estaban sucediendo extraños fenómenos de apariciones.
En ese momento me era imposible desplazarme hasta la localidad gaditana, por que estaba con la investigación del antiguo hospital del Tórax, pero pedí a la persona que me informó de los sucesos que me detallara la historia y me mantuviera al día de lo que fuese sucediendo, ya que acudiría en cuanto me fuese posible. También avisé de la información que había recibido a mis familiares y amigos del lugar por si tenían noticia de algo que me lo hicieran saber de inmediato.
A las dos semana recibo una llamada de teléfono de mi tía Carmen que me comunica que hace unos días conoció a Alfonso Cozar, ex-vigilante del cementerio de San José, que casualmente era hermano de una amiga suya.
Según me comentó mi tía por teléfono este señor vivió varias escenas de auténtico terror dentro del cementerio, cosa que sinceramente me hizo dudar bastante ya que lo que este señor le había contado a mi tía más bien parecía de una película de terror, por lo que decidí reflexionar un poco sobre las otras historias que había recibido del lugar y las que este vigilante supuestamente presenció allí.
Después de reflexionar sobre ello y analizar los testimonios me di cuenta de que todo era prácticamente igual de impactante, por lo que seguramente deberíamos estar ante una leyenda urbana con testigos directos o bien ante un posible caso real de apariciones y otros extraños sucesos.
Vista del cementerio.
A primeros de Diciembre encontré un hueco para viajar hasta Cádiz, donde pasé dos semanas básicamente indagando en el tema del cementerio de San José, visité el lugar, entrevisté in situ al ex-vigilante Alfonso Cozar Romero, hablé con algunos empleados, realicé algunas pruebas psicofónicas, busqué información en los archivos y dedique algunas horas también a tomar contacto con otras investigaciones que acababa de comenzar, como la de un colegio donde se a creado una leyenda después de sucederse dos supuestas muertes que aun estamos intentando averiguar sin fueron reales o forman parte de esa leyenda.
Entrevista al ex-vigilante Alfonso Cozar Romero.
El Jueves 4 de Diciembre por la mañana acudí al cementerio de San José, donde conocí al ex-vigilante Alfonso Cozar. En la calle, justo delante de la puerta del cementerio me contó todas las experiencias que había vivido en ese lugar, además de las que algunos de sus compañeros le habían contado a el, entre ellos Miguel, el Sacerdote "Marianista" que se encargaba de la capilla, que según le explicó en varias ocasiones al vigilante, le hablaban los difuntos.
Después de más de media hora hablando con Alfonso en la puerta del cementerio y haber escuchado cosas que ponían los pelos de punta como que justamente en la puerta donde nos encontrábamos habían decenas de huesos enterradas bajo tierra, debido a la explosión de Cádiz en el año 1.947 donde murieron casi 200 personas al explotar unas cargas profundas de unos almacenes militares y que todos los muertos fueron enterrados en el cementerio bajo tierra, debido a que se quedaron sin sitio, decidimos pasar al interior del recinto para que Alfonso me contara desde el lugar exacto todo lo que el había presenciado años atrás, ya que empezó a trabajar en el año 1.991 y terminó en el 1.995, posteriormente también trabajó en otros cementerios como el de la Mancomunada en Chiclana y el de Medina, además de otros lugares, pero mientras me comentaba esto hubo algo que me llamó la atención, Alfonso jamás había vivido nada parecido en ningún otro lugar que no fuese este cementerio, cosa que puede corroborar después con algunos empleados que trabajan en el actualidad y que han presenciado cosas también extrañas solo en este lugar.
Losa del panteón que le temblaba al vigilante.
Al entrar al cementerio Alfonso me comentó su primera experiencia justo delante de una puerta de madera, me dijo mira esa es la puerta que accede a la casa del guarda, aquí me pasó algo que yo no podía ni llegar a imaginar. Llevaba dos meses trabajando y estaba en el turno de tarde, aquí el cementerio cierra sus puertas al publico a las 3 de la tarde, hora en que empezaba ese turno.
Serían las 3 y 30 de la tarde cuando después de guardar las escaleras de limpiar los nichos, me senté en la casa del guarda y me puse a ver la tele, pues a la media hora más o menos noté dos palmetazos que me daban en la espalda y me tiraron al suelo haciéndome caer de espaldas, entonces pensé que alguien había entrado y me había agredido, pero al mirar por toda la habitación vi que estaba completamente solo, entonces empecé a ponerme nervioso y comencé a escuchar ruidos al mismo tiempo que veía como se movían solas algunas cosas que estaban encima de la mesa.
Según me comentaba el vigilante, pasó unos minutos bastantes tensos.
Después nos acercamos al pasillo central donde me comentó otra de sus experiencias. Mira Miguel Ángel al final de este pasillo me ocurrió otra cosa, era también el turno de tarde y hacía unos minutos que el cementerio había cerrado, entonces vi un muchacho al final del pasillo de unos 18 años vestido con baqueros y camiseta de marinerito que me hacía gestos con la mano de que fuera, entonces pensé que igual se había quedado encerrado o que alguien se había desmayado y me acerqué, pero al girar un poco la vista y volver a mirar ya no estaba, así que pensé que se habría metido por algún pasillo y recorrí toda esa zona entera, pero no había ni rastro del chico, hasta que llegué a unos osorios chiquititos y vi en uno de ellos una fotografía del muchacho con la misma ropa que lo había visto instantes antes y me quedé como si me hubieran echado un taco de hielo por la cabeza, no daba crédito a lo situación que acababa de presenciar.
Alfonso Cozar delante del Cristo que sangraba por el costado.
Nos desplazamos unos 50 metros hasta un lugar donde el vigilante presenció otra extraña situación.
Estaba también en el turno de tarde, que era precisamente cuando acontecían todos los sucesos, y me encontraba buscando la escalera de los nichos pero no la encontraba por ningún sitio, ya que antes los drogadictos se dedicaban a limpiar los nichos para ganarse un dinerito de los familiares que acudían con frecuencia a ver a sus seres querido que permanecían enterrados allí.
El caso es que empiezo a escuchar una voz que me llama "primoooo ....primoooooo ....titooooo....titooo....." se escuchaba de lejos, pero pensé, si esa es la voz de mi primo Pedro, no puede ser! si está muerto que lo mataron degollado en el año 1.987, sigo más adelante y la escucho cada vez más clara "primooo......titoooo" (Tito es el apodo que Alfonso tenía) me acerco al lugar de donde parecía provenir la voz y me encuentro la escalera, justo debajo del nicho de mi primo, me quedé paralizado, quería dar el paso adelante y no podía, fueron unos segundos estremecedores.
Luego pasamos por varias zonas donde Alfonso había escuchado voces en varias ocasiones y visto sombras, según definía que parecían nubes flotando y eran oscuras con silueta de persona.
Alfonso aun nos tenía deparadas más sorpresas, ya que nos había comentado fuera que en el interior de la Capilla también había sido testigo de situaciones de lo más inexplicables, así que fuimos directos a la Capilla con grabadora en mano y cámara fotográfica al cuello.
Al entrar en la Capilla Alfonso me señaló un losa que había en el suelo y que pertenecía a D. María Ygnacia Cadolsa y Garai que murió con 1.805 a la edad de 41 años y que después de ser monja hicieron Santa. Según Alfonso esta losa le había causado varias situaciones que aun a día de hoy seguía sin comprender. Cuando se subía encima, ya que está justo delante del altar y era donde debía posicionarse para encender las velas, la losa empiezaba a temblar de forma que incluso movía al vigilante, no era hasta que rezaba unas oraciones que la losa dejaba de incordiarle, ultimamente Alfonso, dándole un toque de humor al asunto, ya que si no, esa situación se hacía insoportable, entraba y pedía perdón a la Santa antes de subirse en la losa.
Justo delante de los resto de D. Ygnacia Cadolsa y Garai en la pared hay un cristo crucificado que en ocasiones Alfonso a visto cambiar de color, llorar e incluso sangrar por el costado donde tiene la lanza, según sus propias palabras, decía que ya no sabía si sería su imaginación o que, pero el veía eso realmente, cosa que dentro de la importancia que tiene sabía llevar más o menos bien, ya que estaba trabajando allí y debía sobre llevarlo bien como fuese para que no afectara a su puesto de trabajo. Otra de las anomalías que sufría era con las velas, que en ocasiones tal como las iba encendiendo se iban apagando solas o incluso al revés, las apagaba y se encendían solas, era una especie de juego que Alfonso jamás llegó a comprender.
Al final la puerta de la casa del guarda donde Alfonso sufrió la agresión y posteriormente escuchó ruidos mientras se desplazaban objetos.
Reflexión y obtención de psicofonías.
Después de hablar largo y tendido con Alfonso me pareció una persona totalmente cuerda y que contaba su verdad, en ningún momento lo vi con intereses ocultos ni nada parecido, de echo le dije que era una entrevista para mi revista digital, no fue hasta pasadas unas semanas que lo llamé por teléfono para preguntarse si tendría algún inconveniente si publicara el caso en algún medio de comunicación nacional como radio o televisión, a lo cual que me contestó que no había ningún problema, que el vivió eso así y no tiene por que ocultarlo.
Al finalizar la entrevista realizamos unas pruebas de tipo psicofónicas en las zonas donde Alfonso había sido testigo de lo absurdo, obteniendo resultados positivos en distintas zonas, además de poder observar in situ un par de sombras que no sabemos si fueron efectos ópticos o no, pero eran similares a las siluetas de dos personas normales, solo que bastante más delgadas.
Antes de salir del cementerio hablamos con dos empleados, los cuales prefirieron permanecer en anonimato pero nos corroboraron que en el lugar suceden cosas extrañas en la actualidad como escuchar voces o incluso ver personas en determinadas zonas y al acercarte al lugar encontrarte que no hay nadie, que estás completamente solo, aunque también es cierto que cada vez hay menos testigos ya que el lugar apenas es visitado por la gente.
Actualmente en el cementerio de San José solo quedan el 10 % de los restos óseos, ya que están trasladando el cementerio hasta Chiclana de la Frontera, por que en el lugar donde actualmente está ubicado el cementerio de San José construirán un parque público con zona verde. El desalojo está dando una cara algo más tétrica al lugar que la de un cementerio normal, debido a que actualmente muchas de las tumbas están abiertas y hay zonas algo descuidadas que causan impresión sobre todo a las personas sensibles en este tipo de lugares.
Escucha un fragmento de la entrevista realizada al vigilante Alfonso Cozar Romero www.enigmasdelmisterio.k25.net
En el año 1.787 se aprueba un decreto real por parte de Carlos III que prohibe de forma tajante los enterramientos en zonas urbanas e Iglesias, por consiguiente en el año 1.800 se comienza a construir fuera de las murallas de Cádiz el cementerio San José, siendo el arquitecto encargado del proyecto Don Torcuato José Benjumeda.
Ese mismo año, concretamente en Agosto, la capital gaditana sufre una epidemia de fiebre amarilla que precipita la inauguración del cementerio.
Vista del cementerio.
En el año 1.900 se amplia el recinto por falta de capacidad y en 1.947 Cádiz sufre una de sus historias más negras cuando un polvorín con armamento antisubamarino explota en extrañas circunstancias y mata a 152 persona e hiere a más de 5.000. Todos los muertos fueron enterrados en la parte nueva del cementerio, creando una aglomeración importante debido a la cantidad de cadáveres que llegaron en cuestión de horas.
El cementerio tuvo varias ampliaciones y reformas desde 1.947 hasta 1.992 fecha en la que dejaron de enterrarse personas por falta de espacio y comienza de forma puntual el traslado de restos humanos por parte de los familiares al cementerio de Chiclana.
En 1.997 el ayuntamiento firma un acuerdo con la Mancomunada y con la empresa Cemabasa que se encargaría del cementerio de San José y de agilizar el traslado de los restos óseos a la Mancomunada de Chiclana.
En el año 1.999 trasladan 3.816 unidades al cementerio de Chiclana, algo más de un 10% de los restos humanos, actualmente en el traslado se habla de cifras que superan el 90%. A medida que quedaban vacías las paredes con nichos las iban derrumbando, lo que a dado un aspecto al cementerio un tanto insólito.
La empresa Cemabasa está construyendo en la Mancomunada de Chiclana una pirámide conmemorativa del cementerio de San José, en la cúspide irá un Ángel de 3 metros de altura fundido en bronce y en el interior de la pirámide inscribirán más de 250.000 nombres de vecinos gaditanos que fueron enterrados en el cementerio de San José durante los dos siglos que estuvo activo.
El cementerio de San José debería haber cerrado sus puertas a finales del año 2.005 pero debido a la construcción de la pirámide conmemorativa que están construyendo en el cementerio de Chiclana el cierre se efectuará en este año 2.007, de echo la mayoría de restos se encuentran ya en Chiclana, muchos familiares de forma voluntaria fueron trasladando los restos de sus seres queridos a otros cementerios, la mayoría de los que permanecen aun en San José son restos del siglo XIX y que no se han localizado a sus familiares.
En la actualidad si entramos por la puerta del cementerio podemos leer un cartel que prohibe la entrada al lugar los días de viento o después de tormentas o fuertes lluvias, esto se debe al riesgo de derrumbamiento que existe por el estado ruinoso de algunas zonas del cementerio, siendo esta una de las causas por las cuales decidieron el traslado de los restos a otros cementerios en el año 1.999.
El lugar donde está actualmente el cementerio San José se convertirá en el parque del descanso, una zona verde pública para el disfrute del ciudadano que conservará la Capilla, en memoria de aquellos que recibieron allí el descanso eterno por parte del Sacerdote.
Rumores de extrañas presencias en el cementerio.
En el mes de Septiembre del pasado año 2006, me llamaron por teléfono para informarme que en el cementerio de San José, ubicado en la capital gaditana se estaban sucediendo extraños fenómenos de apariciones.
En ese momento me era imposible desplazarme hasta la localidad gaditana, por que estaba con la investigación del antiguo hospital del Tórax, pero pedí a la persona que me informó de los sucesos que me detallara la historia y me mantuviera al día de lo que fuese sucediendo, ya que acudiría en cuanto me fuese posible. También avisé de la información que había recibido a mis familiares y amigos del lugar por si tenían noticia de algo que me lo hicieran saber de inmediato.
A las dos semana recibo una llamada de teléfono de mi tía Carmen que me comunica que hace unos días conoció a Alfonso Cozar, ex-vigilante del cementerio de San José, que casualmente era hermano de una amiga suya.
Según me comentó mi tía por teléfono este señor vivió varias escenas de auténtico terror dentro del cementerio, cosa que sinceramente me hizo dudar bastante ya que lo que este señor le había contado a mi tía más bien parecía de una película de terror, por lo que decidí reflexionar un poco sobre las otras historias que había recibido del lugar y las que este vigilante supuestamente presenció allí.
Después de reflexionar sobre ello y analizar los testimonios me di cuenta de que todo era prácticamente igual de impactante, por lo que seguramente deberíamos estar ante una leyenda urbana con testigos directos o bien ante un posible caso real de apariciones y otros extraños sucesos.
Vista del cementerio.
A primeros de Diciembre encontré un hueco para viajar hasta Cádiz, donde pasé dos semanas básicamente indagando en el tema del cementerio de San José, visité el lugar, entrevisté in situ al ex-vigilante Alfonso Cozar Romero, hablé con algunos empleados, realicé algunas pruebas psicofónicas, busqué información en los archivos y dedique algunas horas también a tomar contacto con otras investigaciones que acababa de comenzar, como la de un colegio donde se a creado una leyenda después de sucederse dos supuestas muertes que aun estamos intentando averiguar sin fueron reales o forman parte de esa leyenda.
Entrevista al ex-vigilante Alfonso Cozar Romero.
El Jueves 4 de Diciembre por la mañana acudí al cementerio de San José, donde conocí al ex-vigilante Alfonso Cozar. En la calle, justo delante de la puerta del cementerio me contó todas las experiencias que había vivido en ese lugar, además de las que algunos de sus compañeros le habían contado a el, entre ellos Miguel, el Sacerdote "Marianista" que se encargaba de la capilla, que según le explicó en varias ocasiones al vigilante, le hablaban los difuntos.
Después de más de media hora hablando con Alfonso en la puerta del cementerio y haber escuchado cosas que ponían los pelos de punta como que justamente en la puerta donde nos encontrábamos habían decenas de huesos enterradas bajo tierra, debido a la explosión de Cádiz en el año 1.947 donde murieron casi 200 personas al explotar unas cargas profundas de unos almacenes militares y que todos los muertos fueron enterrados en el cementerio bajo tierra, debido a que se quedaron sin sitio, decidimos pasar al interior del recinto para que Alfonso me contara desde el lugar exacto todo lo que el había presenciado años atrás, ya que empezó a trabajar en el año 1.991 y terminó en el 1.995, posteriormente también trabajó en otros cementerios como el de la Mancomunada en Chiclana y el de Medina, además de otros lugares, pero mientras me comentaba esto hubo algo que me llamó la atención, Alfonso jamás había vivido nada parecido en ningún otro lugar que no fuese este cementerio, cosa que puede corroborar después con algunos empleados que trabajan en el actualidad y que han presenciado cosas también extrañas solo en este lugar.
Losa del panteón que le temblaba al vigilante.
Al entrar al cementerio Alfonso me comentó su primera experiencia justo delante de una puerta de madera, me dijo mira esa es la puerta que accede a la casa del guarda, aquí me pasó algo que yo no podía ni llegar a imaginar. Llevaba dos meses trabajando y estaba en el turno de tarde, aquí el cementerio cierra sus puertas al publico a las 3 de la tarde, hora en que empezaba ese turno.
Serían las 3 y 30 de la tarde cuando después de guardar las escaleras de limpiar los nichos, me senté en la casa del guarda y me puse a ver la tele, pues a la media hora más o menos noté dos palmetazos que me daban en la espalda y me tiraron al suelo haciéndome caer de espaldas, entonces pensé que alguien había entrado y me había agredido, pero al mirar por toda la habitación vi que estaba completamente solo, entonces empecé a ponerme nervioso y comencé a escuchar ruidos al mismo tiempo que veía como se movían solas algunas cosas que estaban encima de la mesa.
Según me comentaba el vigilante, pasó unos minutos bastantes tensos.
Después nos acercamos al pasillo central donde me comentó otra de sus experiencias. Mira Miguel Ángel al final de este pasillo me ocurrió otra cosa, era también el turno de tarde y hacía unos minutos que el cementerio había cerrado, entonces vi un muchacho al final del pasillo de unos 18 años vestido con baqueros y camiseta de marinerito que me hacía gestos con la mano de que fuera, entonces pensé que igual se había quedado encerrado o que alguien se había desmayado y me acerqué, pero al girar un poco la vista y volver a mirar ya no estaba, así que pensé que se habría metido por algún pasillo y recorrí toda esa zona entera, pero no había ni rastro del chico, hasta que llegué a unos osorios chiquititos y vi en uno de ellos una fotografía del muchacho con la misma ropa que lo había visto instantes antes y me quedé como si me hubieran echado un taco de hielo por la cabeza, no daba crédito a lo situación que acababa de presenciar.
Alfonso Cozar delante del Cristo que sangraba por el costado.
Nos desplazamos unos 50 metros hasta un lugar donde el vigilante presenció otra extraña situación.
Estaba también en el turno de tarde, que era precisamente cuando acontecían todos los sucesos, y me encontraba buscando la escalera de los nichos pero no la encontraba por ningún sitio, ya que antes los drogadictos se dedicaban a limpiar los nichos para ganarse un dinerito de los familiares que acudían con frecuencia a ver a sus seres querido que permanecían enterrados allí.
El caso es que empiezo a escuchar una voz que me llama "primoooo ....primoooooo ....titooooo....titooo....." se escuchaba de lejos, pero pensé, si esa es la voz de mi primo Pedro, no puede ser! si está muerto que lo mataron degollado en el año 1.987, sigo más adelante y la escucho cada vez más clara "primooo......titoooo" (Tito es el apodo que Alfonso tenía) me acerco al lugar de donde parecía provenir la voz y me encuentro la escalera, justo debajo del nicho de mi primo, me quedé paralizado, quería dar el paso adelante y no podía, fueron unos segundos estremecedores.
Luego pasamos por varias zonas donde Alfonso había escuchado voces en varias ocasiones y visto sombras, según definía que parecían nubes flotando y eran oscuras con silueta de persona.
Alfonso aun nos tenía deparadas más sorpresas, ya que nos había comentado fuera que en el interior de la Capilla también había sido testigo de situaciones de lo más inexplicables, así que fuimos directos a la Capilla con grabadora en mano y cámara fotográfica al cuello.
Al entrar en la Capilla Alfonso me señaló un losa que había en el suelo y que pertenecía a D. María Ygnacia Cadolsa y Garai que murió con 1.805 a la edad de 41 años y que después de ser monja hicieron Santa. Según Alfonso esta losa le había causado varias situaciones que aun a día de hoy seguía sin comprender. Cuando se subía encima, ya que está justo delante del altar y era donde debía posicionarse para encender las velas, la losa empiezaba a temblar de forma que incluso movía al vigilante, no era hasta que rezaba unas oraciones que la losa dejaba de incordiarle, ultimamente Alfonso, dándole un toque de humor al asunto, ya que si no, esa situación se hacía insoportable, entraba y pedía perdón a la Santa antes de subirse en la losa.
Justo delante de los resto de D. Ygnacia Cadolsa y Garai en la pared hay un cristo crucificado que en ocasiones Alfonso a visto cambiar de color, llorar e incluso sangrar por el costado donde tiene la lanza, según sus propias palabras, decía que ya no sabía si sería su imaginación o que, pero el veía eso realmente, cosa que dentro de la importancia que tiene sabía llevar más o menos bien, ya que estaba trabajando allí y debía sobre llevarlo bien como fuese para que no afectara a su puesto de trabajo. Otra de las anomalías que sufría era con las velas, que en ocasiones tal como las iba encendiendo se iban apagando solas o incluso al revés, las apagaba y se encendían solas, era una especie de juego que Alfonso jamás llegó a comprender.
Al final la puerta de la casa del guarda donde Alfonso sufrió la agresión y posteriormente escuchó ruidos mientras se desplazaban objetos.
Reflexión y obtención de psicofonías.
Después de hablar largo y tendido con Alfonso me pareció una persona totalmente cuerda y que contaba su verdad, en ningún momento lo vi con intereses ocultos ni nada parecido, de echo le dije que era una entrevista para mi revista digital, no fue hasta pasadas unas semanas que lo llamé por teléfono para preguntarse si tendría algún inconveniente si publicara el caso en algún medio de comunicación nacional como radio o televisión, a lo cual que me contestó que no había ningún problema, que el vivió eso así y no tiene por que ocultarlo.
Al finalizar la entrevista realizamos unas pruebas de tipo psicofónicas en las zonas donde Alfonso había sido testigo de lo absurdo, obteniendo resultados positivos en distintas zonas, además de poder observar in situ un par de sombras que no sabemos si fueron efectos ópticos o no, pero eran similares a las siluetas de dos personas normales, solo que bastante más delgadas.
Antes de salir del cementerio hablamos con dos empleados, los cuales prefirieron permanecer en anonimato pero nos corroboraron que en el lugar suceden cosas extrañas en la actualidad como escuchar voces o incluso ver personas en determinadas zonas y al acercarte al lugar encontrarte que no hay nadie, que estás completamente solo, aunque también es cierto que cada vez hay menos testigos ya que el lugar apenas es visitado por la gente.
Actualmente en el cementerio de San José solo quedan el 10 % de los restos óseos, ya que están trasladando el cementerio hasta Chiclana de la Frontera, por que en el lugar donde actualmente está ubicado el cementerio de San José construirán un parque público con zona verde. El desalojo está dando una cara algo más tétrica al lugar que la de un cementerio normal, debido a que actualmente muchas de las tumbas están abiertas y hay zonas algo descuidadas que causan impresión sobre todo a las personas sensibles en este tipo de lugares.
Escucha un fragmento de la entrevista realizada al vigilante Alfonso Cozar Romero www.enigmasdelmisterio.k25.net
domingo, 22 de mayo de 2011
Fantasmas en Palau de la Generalitat Valenciana y la antigua sede de la Conselleria de Sanidad.
Dicen que los fantasmas existen y que los han visto incluso en edificios oficiales como el Palau de la Generalitat Valenciana y la antigua sede de la Conselleria de Sanidad.
En marzo de 1990, un vigilante de los despachos de las consellerias de Sanidad y Trabajo aseguró haber visto el espectro de una parturienta que buscaba a su bebé. La visión de este supuesto fantasma nunca se pudo demostrar. El parapsicólogo Jesús Genaro realizó una ardua investigación en los pasillos y salas de la antigua clínica de maternidad La Cigüeña, actual sede de la Conselleria de Bienestar Social. Las grabaciones de vídeo, los aparatos de rayos infrarrojos para captar psicoimágenes, los detectores de aire y movimiento y las psicofonías dieron un resultado negativo.
Dieciséis años después, otro vigilante de seguridad vio con asombro una extraña imagen circular que se movía junto a los muros del Palau de la Generalitat. Sucedió el pasado mes de junio, pocos días antes de la visita del Papa a Valencia.
Pero en esta ocasión, el supuesto espectro sí que se pudo grabar. El moderno sistema de seguridad del edificio de la calle Caballeros, con circuito cerrado de televisión incluido, posibilitó el registro, almacenamiento y posterior reproducción de la imagen.
Atento a sus monitores
Como todas las noches, el vigilante se encontraba atento a varios monitores. Desde su silla controlaba los accesos y las fachadas del antiguo palacio.
Todas las imágenes que captan las cámaras del edificio se reproducen en varios monitores en tiempo real, lo que facilita enormemente el trabajo de vigilancia y reduce el número de vigilantes jurados y policías autonómicos destinados en el servicio de seguridad del Palau de la Generalitat.
Pasaban las horas y la madrugaba parecía tranquila. Era una noche más de rutina del pasado mes de junio. De repente, unos haces de luces dibujaron nítidamente una imagen redonda en el exterior del edificio junto a la fachada de la calle Caballeros. Se trataba de una extraña figura de color amarillento que se movía sin una dirección fija.
Sin perder tiempo, un vigilante y un policía acudieron con una linterna al lugar donde se había detectado la anomalía. Fueron momentos de cierta confusión porque no sabían lo que se iban a encontrar. Segundos después, los dos hombres llegaron a la calle Caballeros y descubrieron que allí no había otra presencia humana que la suya. Las extrañas luces ya no se veían y no había ningún rastro del supuesto espectro.
Para quedarse más tranquilos, el guardia de seguridad y el agente de la Policía Autonómica inspeccionaron el interior del palacio en su parte recayente a la calle Caballeros y tampoco descubrieron el origen de los haces.
Pero entonces, ¿qué es lo que había visto su compañero en el monitor? ¿Quizá fue un efecto óptico engañoso? Nadie encontró respuestas lógicas a estas preguntas y se olvidaron del incidente con el paso de los días, aunque los hechos fueron muy comentados entre el personal del Palau.
Nueva aparición
Pero una semana después, cuando Valencia se preparaba para el inminente V Encuentro Mundial de las Familias, las luces amarillentas volvieron a aparecer de madrugada junto a otra de las fachadas del edificio.
En esta ocasión, la imagen también fue grabada por una cámara de seguridad externa y el personal de seguridad comenzó a darle más importancia al suceso que la vez anterior.
Fue entonces cuando realizaron una copia de las imágenes en un disco compacto para mostrárselas a los responsables de la seguridad del palacio y al presidente de la Generalitat, Francisco Camps.
Otra personalidad que visionó la grabación fue el conseller de Agricultura, Juan Gabriel Cotino. Los dirigentes valencianos restaron importancia a lo que habían visto y dieron instrucciones precisas para que no se difundieran comentarios sobre un supuesto fantasma.
Eran los días previos a la visita del Papa Benedicto XVI y entre el personal del Palau de la Generalitat ya circulaban de boca en boca algunas interpretaciones sobre los haces de luces grabados de madrugada.
En marzo de 1990, un vigilante de los despachos de las consellerias de Sanidad y Trabajo aseguró haber visto el espectro de una parturienta que buscaba a su bebé. La visión de este supuesto fantasma nunca se pudo demostrar. El parapsicólogo Jesús Genaro realizó una ardua investigación en los pasillos y salas de la antigua clínica de maternidad La Cigüeña, actual sede de la Conselleria de Bienestar Social. Las grabaciones de vídeo, los aparatos de rayos infrarrojos para captar psicoimágenes, los detectores de aire y movimiento y las psicofonías dieron un resultado negativo.
Dieciséis años después, otro vigilante de seguridad vio con asombro una extraña imagen circular que se movía junto a los muros del Palau de la Generalitat. Sucedió el pasado mes de junio, pocos días antes de la visita del Papa a Valencia.
Pero en esta ocasión, el supuesto espectro sí que se pudo grabar. El moderno sistema de seguridad del edificio de la calle Caballeros, con circuito cerrado de televisión incluido, posibilitó el registro, almacenamiento y posterior reproducción de la imagen.
Atento a sus monitores
Como todas las noches, el vigilante se encontraba atento a varios monitores. Desde su silla controlaba los accesos y las fachadas del antiguo palacio.
Todas las imágenes que captan las cámaras del edificio se reproducen en varios monitores en tiempo real, lo que facilita enormemente el trabajo de vigilancia y reduce el número de vigilantes jurados y policías autonómicos destinados en el servicio de seguridad del Palau de la Generalitat.
Pasaban las horas y la madrugaba parecía tranquila. Era una noche más de rutina del pasado mes de junio. De repente, unos haces de luces dibujaron nítidamente una imagen redonda en el exterior del edificio junto a la fachada de la calle Caballeros. Se trataba de una extraña figura de color amarillento que se movía sin una dirección fija.
Sin perder tiempo, un vigilante y un policía acudieron con una linterna al lugar donde se había detectado la anomalía. Fueron momentos de cierta confusión porque no sabían lo que se iban a encontrar. Segundos después, los dos hombres llegaron a la calle Caballeros y descubrieron que allí no había otra presencia humana que la suya. Las extrañas luces ya no se veían y no había ningún rastro del supuesto espectro.
Para quedarse más tranquilos, el guardia de seguridad y el agente de la Policía Autonómica inspeccionaron el interior del palacio en su parte recayente a la calle Caballeros y tampoco descubrieron el origen de los haces.
Pero entonces, ¿qué es lo que había visto su compañero en el monitor? ¿Quizá fue un efecto óptico engañoso? Nadie encontró respuestas lógicas a estas preguntas y se olvidaron del incidente con el paso de los días, aunque los hechos fueron muy comentados entre el personal del Palau.
Nueva aparición
Pero una semana después, cuando Valencia se preparaba para el inminente V Encuentro Mundial de las Familias, las luces amarillentas volvieron a aparecer de madrugada junto a otra de las fachadas del edificio.
En esta ocasión, la imagen también fue grabada por una cámara de seguridad externa y el personal de seguridad comenzó a darle más importancia al suceso que la vez anterior.
Fue entonces cuando realizaron una copia de las imágenes en un disco compacto para mostrárselas a los responsables de la seguridad del palacio y al presidente de la Generalitat, Francisco Camps.
Otra personalidad que visionó la grabación fue el conseller de Agricultura, Juan Gabriel Cotino. Los dirigentes valencianos restaron importancia a lo que habían visto y dieron instrucciones precisas para que no se difundieran comentarios sobre un supuesto fantasma.
Eran los días previos a la visita del Papa Benedicto XVI y entre el personal del Palau de la Generalitat ya circulaban de boca en boca algunas interpretaciones sobre los haces de luces grabados de madrugada.
El misterioso viejo

Un domingo, verano de hace demasiados tiempo; el placido paseo por los jardines anexos a la universidad, me llenaba de paz y de sosiego. Los paseantes se movían de un lado a otro absortos en un silencio imposible por encima de la Diagonal. La naturaleza esparcía su manto protector sobre los agobiados ciudadanos.
Un anciano de aspecto distinguido y elevada estatura, surgió de uno de los pequeños caminos que rodean a los arboles centenarios con una sonrisa agradable me saludo y me pregunto donde podía encontrar una botella de agua fresca para saciar su sed. Después de informarle que debía salir del recinto y dirigirse a un bar, tuve el acto reflejo de comentarle que como vigilante podía acceder a una de las máquinas de las oficinas, así sin darme cuenta estaba de vuelta con dos botellas de agua extremadamente frías. Sentados en un banco iniciamos una pequeña conversación, las primeras frases me subyugaron y captaron mi atención de tal manera que embelesado por el relato no podía mover ni un musculo.
Corría el verano del 1924, Barcelona estaba convulsa por la dictadura de Primo de Rivera y era muy habitual asistir a persecuciones y percibir las consecuencias de la represión. Pero en los círculos esotéricos y masones de la ciudad la agitan era extrema, se había iniciado una búsqueda silenciosa y discreta que movilizaba a todos sus adeptos y sus recursos. Los crímenes, asesinatos y venganzas se desataron entre la clase pudiente y los círculos mistéricos. Un conocido banquero apareció torturado y apenas pudo decir unas pocas palabras antes de fallecer: el libro. En esa semana un librero de la plaza de la universidad fue encontrado desnudo y colgado de los genitales boca abajo, con extrañas inscripciones alrededor, en un confesionario un sacerdote fue destripado y horriblemente mutilado, un profesor de universidad fue descuartizado y su despacho destrozado. La policía lo atribuyo a una ola de crímenes sin conexión y el alcalde hablo con la prensa, así en los titulares se hablo de las reacciones de fanáticos por el clima político que se estaba viviendo. En los ambientes más sórdidos del puerto se ofrecían suculentas recompensas por alguna información por un objeto que nadie sabia exactamente que era. Los robos se multiplicaron en iglesias, librerías de libros antiguos y mansiones burguesas, el caos no reconocido alarmo a todos. Las autoridades se asustaron y mandaron telegramas al gobierno de la nación. El propio Alfonso XXIII, fue informado en persona. Se convoco al gobernador de Barcelona a consultas
En Madrid discretamente se reunieron el rey, Primo de Rivera, el gobernador, un general , ministro del interior y un alto prelado de la iglesia católica. Acabada un joven y prometedor oficial de caballería era llamado a palacio. Esa misma noche el oficial cogió el tren con destino a la ciudad condal donde inicio su misión.
Nuestro joven oficial se presento herido de madrugada en el convento de Torre Girona y las amables monjas lo ocultaron de sus perseguidores. En su delirio conto lo sucedido a una joven novicia que no se movía de su lecho, fascinada por el militar. En la segunda noche le pidió que comprobara el fardo que tantas desdichas le había traído.
Ante la angélica mirada de la joven apareció una edición del “Mafteah Sheloman” que contiene “Las Claves de Salomón”, a pesar de su inocencia sabia que ese libro era muy peligroso y no dudo el llamar a la madre superiora. Una mujer alta, atractiva, culta y erudita se ocultaba bajo unos hábitos limpios y cuidados pero desgastados, una historia rebeldía y superación que solo encontró una salida para evitar un matrimonio de conveniencias y una existencia de servidumbre a un marido completamente estúpido, viejo, repugnante y asquerosamente rico y pudiente. Su hermana no tuvo mejor suerte y acabo muriendo de pena.
Observando el libro, traducción fiel de los pergaminos que se encontraban en la vasija de arcilla, recordó a la monja que le había iniciado en el conocimiento de los misterios de las lenguas muertas, no siempre aceptadas por la muy católica iglesia, era un secreto que muy pocas conocían. La traducción de algunas estrofas le horrorizo y en voz alta no pudo evitar exclamar: ninguna persona puede poseer este poder.
Pasaron las semanas y el joven iba mejorando mientras se afianzaba algo más que la caridad cristiana con la novicia, los paseos a la luz de las estrellas, le hicieron olvidar su misión, mientras en la comunidad crecía la inquietud por una relación que no era de amistad. La madre superiora se consumía en un infierno interior donde intentaba dilucidar la mejor salida para la responsabilidad con la que había sido castigada.
Aquella tarde, se sentía decidida a solucionar el dilema e hizo llamar a la pareja; soldado y novicia, les hablo de las consecuencias del maldito libro y su relación de hombre y mujer, después les aconsejo se marcharon muy lejos y nunca hablaran de lo sucedido, apostillo tened hijos y elegir al más fuerte e inteligente para que soporte la pesada tarea que se le encomendara y extendió encima de la mesa documentación y pasajes para un barco que partía para Argentina esa misma noche. Pasadas las 12 de la noche llamo a la comunidad y les dijo: hermanas el servicio a Cristo requiere un sacrificio sin igual. Aquellas que no hayáis superado los 30 años y lo deseéis deberán casare y traer vástagos a este mundo, el resto permaneceremos aquí velando porque nadie conozca un secreto que puede destruir el futuro no solo de esta ciudad sino incluso del mundo que conocemos.
Hay personas que resulta imposible saber si son humanos o seres mágicos, aparecen de la nada conversan contigo y desaparecen sin dejar rastro. Tal como vino se fue y no he podido saber nada más, solo la sospecha que algún lugar de esas edificaciones hay un libro custodiado por un ejercito secreto de hombres y mujeres que no se hasta donde estarían dispuesto a llegar por seguir manteniéndolo en el olvido.
Leyendas de la UPC.
En la UPC (Universidad Politécnica de Cataluña), campus norte, existe unos jardines conocidos como Torre Girona , un bosque con arboles centenarios y edificios donde antaño existía un convento y una iglesia. Parcialmente saqueado durante la guerra civil, hoy albergan distintos las instalaciones de la universidad. Pues bien muy pocos trabajadores conocen el secreto que se guarda tras el altar de la antigua iglesia. Tras una pesada lapida se encuentra el acceso a una cripta subterránea. La entrada estaba destinada a depositar los féretros y cumplimentar a los difuntos y se abría en contadas ocasiones y no para todo el mundo, afortunadamente en ese periodo tan convulso de nuestra historia los saqueadores no la pudieron encontrar porque al margen que esta perfectamente camuflada, no presenta signos externos que identificara el lugar.
Pero lo que resulta aun más sorprendente es un segunda entrada perfectamente disimulada en una columna de gran tamaño detrás de donde se supone estaba situado el antiguo órgano. Una puerta casi imposible de encontrar que esconde la una tortuosa escalera de caracol que conduce directamente a la antesala de la cripta.
Una sala amplia con distintos cuadros, escenas bíblicas y figuras de ángeles y demonios esculpidos en los capiteles. Abriendo la cancela de una verja modernista, entras en una nueva estancia con sarcófagos en piedra en y paredes repletas de nicho donde se almacenan a distintas alturas ataúdes con oratorios estratégicamente repartidos.
Elegimos la primera de las cuatro puertas que se presentaban ante nosotros y nos internemos en una nueva sala, los féretros de piedra colgaban de las paredes como pequeños balcones había cajas bien labradas de mármoles y de granito, por las inscripciones y la calidad de los grabados dedujimos que se trataba de familias muy pudientes de Barcelona.
Antes de regresar a la superficie decidimos explorar la que seria la cuarta estancia contenía osarios. Pero los murales pintados alusivos a la muerte, infierno, purgatorio y paraíso eran verdaderamente terroríficos y a la luz de la fantasmal luz de la linterna adquirían una horripilante realidad.
Hasta aquí llego nuestro valor desandemos el camino andado y delante de la maquina de café y con la cara descompuesta permanecimos en silencio, roto por alguna incoherencia. Desde entonces no repetí mi aventura y mi compañero, pocas veces saco la conversación.
Han pasado casi 12 años de estos sucesos y desconozco si se han exhumado los cuerpos o han edificado en ese lugar, pero siempre me queda la duda de las dos estancias que no exploremos que secretos guardarían. Lo asombroso es la magnitud de lo edificado y especialmente que mientras la iglesia era de a lo sumo del siglo XIX, lo observado podía pertenecer a distintas épocas, las más tardías quizás del siglo XV. ¿estaría edificada este recinto sobre otro más antiguo?, un misterio que seguramente nunca aclarare.
Un saludo.
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